Autlán de Navarro

La ciudad de Autlán en el Estado de Jalisco ha sido, al parecer desde siempre, el centinela protector de las tierras de este fértil valle que lleva su nombre.

Tradicionalmente se le conoce como Autlán de la Grana, debido a la abundancia de un insecto de nombre "cochinilla" que se criaba en las hojas o pencas del nopal, cuya sangre, color rojo púrpura o "grana", utilizaban los indígenas para teñir sus telas o vestiduras. Oficialmente la ciudad se llama "Autlán de Navarro", nombre que le fue impuesto por el Congreso del Estado el 19 de julio de 1939 en honor del maestro y general Paulino Navarro, oriundo de este municipio, quien murió el 23 de diciembre de 1923 "en defensa de las instituciones de la República".

Ya desde antiguo los vecinos de Colima codiciaron estas tierras para engrandecer su reino, logrando solamente aliarse con el Tlactoani de Autlán y otros señores vecinos, para formar la Confederación Chimalhuacana para defensa mutua en caso de guerra.

De forma que, cuando el Rey Tangaxoan II y su ejército tarasco quisieron apoderarse del valle de Autlán y la laguna de Sayula fueron vencidos por los confederados en la guerra que se llamó del Salitre.

También por aquel tiempo el pueblo de El Chante estuvo en guerra con Autlán pretendiendo el dominio de las fértiles tierras de este valle.

Por el contrario El Grullo era por entonces un pequeño pueblo que dependía del gran Autlán, que con más de mil doscientas casas y varios miles de habitantes, era el dueño y señor de un extenso y rico territorio que lindaba al Norte con Tecolotlán, al Este con Sayula y por el Sur y el Oeste llegaba hasta el mar.


La ciudad de Autlán estaba asentada en pleno valle, a un lado de la actual aeropista y junto a la zanja o canal que llevaba entonces las abundantes aguas del arroyo de Ahuacapán.

Por esa ubicación se originó, probablemente, su nombre Nahuatl de Autlán, formado por la unión de tres palabras:


Atl, que significa agua,


Ohtli, o camino y


Tlan, lugar


Para comprender mejor este nombre hay que tener en cuenta la regla Nahuatl, donde siempre que se juntaban dos o más palabras para designar un lugar, se perdía la segunda sílaba.

Así pues, en el caso de Autlán se formó con:

A – OH – TLAN

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